martes, 24 de mayo de 2016

DESDIBUJANDO A JOSÉ "FUCHO" GUTIERREZ

Los lectores en los medios digitales que utilizo, desde hace varios años han disfrutado con unos interesantes dibujos realizados por José “Fucho” Gutiérrez. ¿Quién es él? ¿Dónde Nació? ¿Qué estado civil tiene? ¿Cuál es su pasión, su preparación?  


Foto: José Gutiérrez Flores


Para adelantar un poco; José Rafael Gutiérrez Chirinos (Fucho) nació  en Urumaco, pueblo ubicado al occidente del estado falcón, tierra de criadores y agricultores donde pasó parte de su infancia; luego se traslada en familia a la Cruz de Taratara donde terminó su bachillerato. Se nutrió como hombre de valores familiares; estudió comunicación social en la Universidad Cecilio Acosta "UNICA"; es casado y con 2 hijos. Realizó un Doctorado en Ciencias Pedagógicas, por el Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño, IPLAC, (La Habana, Cuba).

Ha recibido varias distinciones:


  Premio Nacional de Periodismo “Simón Bolívar” 2013. Fundación Premio                     Nacional de Periodismo, Caracas, Venezuela.

Premio III Bienal Nacional de Literatura “Félix Armando Núñez”. 2013. Maturín, estado Monagas, Venezuela.
Autor del libro “La interpretación del comic en la formación de comunicadores sociales”, Madrid, España. 2012.
Autor del libro “Interpretación crítica del comic. Apuntes para la formación de comunicadores sociales”. Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. Serie Tilde. Correo del Orinoco. Caracas, Venezuela. 2014.

  Coautor del libro “Hugo, infinitud de lo humano”, Fundación Editorial El Perro y la Rana, Sistema de Imprentas Regionales, Maturín, estado Monagas, Venezuela, 2015.

  Condecorado con la Orden “Juan Crisóstomo Falcón”, en su Segunda Clase, por el Consejo de la Orden, Gobierno del estado Falcón, Venezuela.
 Condecorado con la Orden “Monseñor Francisco Lisandro Rivero Reyes”. En su Primera Clase, por el Consejo de la Orden, Alcaldía del municipio Bolívar, San Luis, estado Falcón, Venezuela.
Condecorado con la Orden “Santísima Cruz de Mayo”, en su Única Clase, Consejo de la Orden, Alcaldía del municipio Sucre, estado Falcón, Venezuela

 Declarado “Patrimonio Viviente del municipio Sucre”, Alcaldía del municipio Sucre.
·        Ha participado como ponente en diversos foros, congresos, simposios y talleres desarrollados en Cuba, España, Argentina y Venezuela.
·        Ha ejercido funciones públicas como Jefe de Prensa y Relaciones Públicas del Instituto de Cultura del estado Falcón, Jefe de Prensa de la Oficina Regional de Información y Director de La Oficina Regional de Información del Gobierno Bolivariano del estado Falcón.

·        Durante su trayectoria profesional se ha desempeñado como caricaturista, ilustrador, pintor, escritor, periodista, cronista, articulista, conductor de programas de radio y jefe de producción en diferentes diarios y emisoras del estado Falcón, fundador de medios de comunicación alternativos y comunitarios, docente a dedicación exclusiva en el Programa de Formación de Grado Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela, desde el 18 de mayo de 2005, donde ha impartido cursos de pregrado y postgrado. 

Foto: Abdel González 


Abdel González Trompiz: ¿Cómo te defines  profesionalmente?

- JFG:   Lo profesional es consecuencia imprescindible de lo personal, ya lo dijo Ryszard Kapuscinski, uno de los más destacados periodistas de guerra que ha existido en el mundo, cuando le preguntaron qué se necesitaba para ser buen periodista y respondió que para ejercer el periodismo ante todo hay que ser un buen hombre, o una buena mujer, buenos seres humanos. Coincido plenamente con él, y esa valoración aplica para todo oficio, no creo que haya  buenos profesionales que en lo personal sean personas miserables, carentes de valores y sentimientos positivos, ni comprometidos con el bien de la humanidad. Y, en ese sentido, a estas alturas de mi vida puedo afirmar que profesionalmente me siento satisfecho al procurar hacer de mi vida personal y profesional una unidad dialéctica, de practicar la coherencia entre lo que pienso y lo que hago, pero, precisamente, serán los hechos los que al final de mi historia dirán si lo logré o no.

AGT: ¿Qué es el arte para José Fucho Gutierrez?

-JFG: El arte me justifica en la vida, cualquier elemento artístico que mi imaginación y mis manos hayan creado es la justificación de haber nacido, convivido y aportado en este transitorio espacio de tiempo que ocupo en el mundo. Es la huella o la constancia de mi condición humana y de mi dimensión artística que quedará como evidencia real de la función que vine a cumplir en esta tierra.

AGT: ¿Cómo llegó al mundo del cómic, porque hacer comic?

-JFG: Así como llegué a la vida, sin buscarlo, sin pedirlo, sin prepararme y hasta sin defenderme, primero observando, admirando y luego andando. Creo que la primera sonrisa la desperté en el rostro de mi madre cuando supo que empezaba a vivir en su vientre. Desde mis primeros años de edad, el entorno familiar y escolar fue aprobando la posibilidad que tenía de plasmar en cualquier superficie lo que me despertaba curiosidad, llamaba la atención o provocaba la necesidad de decir más allá de las palabras o, más bien, de convertir las palabras en trazos para hablar con imágenes. Todo eso se fue reafirmando en la hermosa y decisiva etapa de la adolescencia con la irreverencia estudiantil en una época llena de motivos, de símbolos, de desafíos y militancia que se convirtió en imágenes hasta quedar para siempre en periódicos estudiantiles y comunitarios, posteriormente en el ejercicio diario durante más de treinta años en periódicos tradicionalmente constituidos, a la par de ello, investigando científicamente mi propia caricatura como tesis de pregrado y luego el comic en general como tesis de posgrado.

Foto: Abdel González


AGT: ¿Cuáles son sus fuentes de inspiración para trabajar?

-  JFG:  La principal fuente es la vida, con su realidad cargada de fenómenos culturales, sociales, políticos, ideológicos, económicos y, por supuesto, los grandes sentimientos que mueven al ser humano, como el amor, la solidaridad, la esperanza, los ideales de justicia y el compromiso con todo aquello que inspire la necesidad de hacer el bien. Por eso, creo ciegamente en la familia como estimulante, garantía y certeza de las grandes transformaciones de la humanidad. Si la familia fracasa en esos tres aspectos, fracasa la sociedad y, en consecuencia, la humanidad. En ese sentido, debo ubicar a mi familia no solo como fuente principal sino como eje vital de mis sueños, de mi esfuerzo y de mi profunda convicción creadora.

AGT: ¿Es difícil conseguir un estilo propio?

- JFG: El estilo es el hombre, parafraseando al francés Georges Louis Leclerc, quien en el siglo XVIII hizo tal afirmación tratando de definir la imposibilidad de que esa identidad propia del ser humano llamada  estilo pueda delegarse o transportarse de una persona a otra. En el caso del arte, el acto creativo del artista verdadero debe ser único e irrepetible, aun sometido a copias, influencias, corrientes o tendencias que lo estimulen, reproduzcan o imiten, pero siempre habrá algo esencialmente distintivo que lo hará único, como una especie de sello personal. Así como la historia del arte está llena de artistas de diversas propuestas o planteamientos que se destacan por su originalidad identitaria aun dentro de admirable sencillez, también está llena de artistas cuyas creaciones carecen de ese carácter de unicidad que les resta trascendencia y las convierte en efímeros intentos; ese elemento, tal vez indescriptible en un momento dado de la historia, pero que al pasar el tiempo perdura en la percepción, en la mente, en la capacidad de asombro y admiración del resto de las personas es lo que pudiéramos llamar estilo, que identifica al creador y a su obra, y es intrínseco del artista, brota y lo plasma en la mayoría de los casos sin ni siquiera proponérselo, y es que no puede ser de otra manera, es su esencia.

AGT: ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cuánto tiempo le dedicas al desarrollo de una idea?

-JFG: Realmente, el hombre no es más que el resultado de sus pensamientos, como manifestó Ghandi; en este caso, el proceso soy yo, pues la realidad, las cosas, los fenómenos están ahí, frente a mí, quien se debate en un proceso dilemático entre cómo abordarla y plasmarla soy yo dentro de mis concepciones, convicciones, sentimientos e, incluso, riesgos y limitaciones o posibilidades. Ese es el proceso, la obra es el resultado. Por eso, el tiempo es relativo en dependencia del repertorio anímico, afectivo y sensorial que posea y sea estimulado por el impulso creativo en determinado momento y espacio. Si me da la gana puedo hacer una caricatura en dos minutos, y si no quiero no la hago ni en un mes.


Foto: José Gutierrez
AGT: ¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando en el cómic?

-JFG: Cómo hice referencia al principio, ha sido esencialmente satisfactoria, en todos los sentidos: personal, familiar, social, profesional y laboral. Desde niño, jamás me he separado de esta actividad, con ella me he expresado, ha contribuido a mantener a mi familia, por ella me conocen y reconocen, por ella muchos me han querido y quién sabe si muy pocos me habrán odiado.

AGT:¿Dibujar es un placer o un esfuerzo?

-JFG:   Es placer, esfuerzo y pasión. Salman Rushdie dice que lo que distingue a un gran artista de un mediocre es, primero, su sensibilidad, segundo su imaginación y tercero su aplicación. En su afirmación está el placer y la pasión, pero también la aplicación, cómo también afirmó Pablo Picasso, “la inspiración existe, pero debe encontrarme trabajando”.

AGT: ¿Es necesario el entrenamiento técnico para ser un dibujante de comics?

-JFG:  No es necesario, aunque pudiera ser útil. Y soy prueba de ello, nunca estudié en academias de dibujo, rehusé a hacerlo siempre, aunque no por ello las menosprecie o desmerite, al contrario, las respeto y valoro mucho por su aporte didáctico. Pero, desde que empecé muy niño quise dibujar lo que quería, a quien quería y como quería, sin moldes, patrones o estilos. Si alguna cosa detesto son los formatos, las formas que limitan, que encierran, que restan libertad, que obligan y uniforman. En muchos casos, los formatos facilitan la mentira; es decir, están hechos para llenar espacios que agilizan los procesos y el tiempo, pero no garantizan que todo lo que se produzca con ellos o resulte de ellos sea verdad. La verdad tiene que ser libre para poder manifestarse con claridad, fuerza y razón.

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AGT: ¿Cuál es el mejor momento del día para dibujar? ¿Por qué?

- JFG:  Esas dos preguntas te las voy a responder con una frase de  Armando Reverón, quien con su manera sencillamente genial de valorar la naturaleza y sus fenómenos dijo: “Cada hora es de un color distinto, y uno siente el paso de una a otra”. Y tiene que ver con lo que te referí anteriormente, con el momento anímico y sensorial que experimente. Incluso, cuando trabajé haciendo caricaturas para los diarios impresos, algunas veces tenía la caricatura en la mente y en el papel empezando el día, se me planteaba espontáneamente, una especie de humor a primera vista, pero había ocasiones en que debía entregarla en la tarde y no tenía ni idea, entonces repasaba los hechos de actualidad y aparecía.

AGT: ¿Te genera problemas en la familia pasar mucho tiempo dibujando? 

-JFG: Al contrario, mi familia es la primera a quien pido opinión sobre lo que dibujo. Si disfruté durante tantos años dibujando metido en cubículos de periódicos, puedo jurar que donde mejor me siento dibujando es en mi casa, en la intimidad del espacio que más aprecio, entre los compañeros, admiradores y críticos que más quiero y que constituyen mi adorada familia.

AGT: ¿En qué terreno se siente más cómodo trabajando;  como profesor o dibujante caricaturista?

-JFG: Honestamente, como caricaturista. Porque, te reitero, nací caricaturista, es lo que he hecho desde niño, profesor soy desde algo más de una década para acá y por una decisión tomada en determinado momento de acuerdo a las circunstancias, lo hago con toda la convicción y el compromiso que me otorga la profunda fe que tengo en la educación como gran posibilidad de transformación para mejorar esto que llamamos mundo; pero llegará el momento en que la edad, la salud o la autoridad pudieran impedirme ser profesor, pero lo que si te puedo jurar es que moriré siendo caricaturista, lo de caricaturista no me lo quita nadie. Nací y moriré siendo caricaturista.

Foto: José Gutierrez
AGT: ¿Y mejor valorado?

- JFG:  En ambos oficios he sentido el respeto, la consideración y el afecto de la gente, de manera que no puedo más que expresar gratitud y reconocer el privilegio de pertenecer a mi tiempo y a mis circunstancias.



AGT: ¿Le han criticado su trabajo como caricaturista?

-JFG:   Bueno, aun cuando el caricaturista es crítico por naturaleza no conserva el monopolio de la crítica, sino que, en tanto es su ejercicio permanente, está sujeto a ella. Lo que si te puedo decir es que no solo he sido el primero sino el crítico más implacable de mis caricaturas. Pero, honestamente, si he sido criticado ha sido por el contenido y la intención política o reivindicativa de mis caricaturas, más no como arte o ejercicio periodístico, pues, como te he dicho anteriormente, si por algo he recibido reconocimiento ha sido por mi ejercicio artístico y periodístico.



AGT:¿Hubo algún momento en que pensó  "Lo dejo todo, no hago más comics"?

-JFG:  Jamás, y estoy seguro que ya no lo pensaré. Sería una negación de mí mismo. Esto para mí no es un hobby ni un pasatiempo, es la esencia de mi dimensión como artista y periodista.

AGT: ¿Cuál es el autor de historietas que más te gusta, en este momento?

-JFG:   En mi vida he admirado a muchos, de diversas nacionalidades y estilos, pero toda obra de arte responde al contexto histórico-cultural en que sea desarrollada y a la intencionalidad política-ideológica con que sea transmitida; por eso, como latinoamericano no puedo dejar de afirmar la grandeza de Quino y la carga reflexiva y filosófica de su “Mafalda”. Igual pudiera mencionarte a otro argentino, Fontanarosa; el chileno Pepo y su “Condorito”; el cubano Juan Padrón y su “Elpidio Valdez”; pero, en este momento, es necesario destacar que en Venezuela tenemos un maestro que próximamente, y luego de muchos años de espera, publicará una historieta llamada “El Patriota”, que es Omar Cruz. Pienso que Omar es el referente actual del buen historietista por el manejo del color y un estilo propio como dibujante, además de su preclara conciencia social, política, ideológica, que le permite crear personajes con identidad social, histórica y cultural. 

AGT: Podría decir que vives una “doble vida”, trabajando como profesor universitario y como dibujante de cómic,… ¿Cómo es la vida de un profesor y la de un artista dibujante?

- JFG: No. Como no puedo separar de mí al artista que cargo encima, tengo que llevarlo al salón de clases y adónde vaya, pero no es una maldición sino una bendición. Los tres nos llevamos muy bien y somos como los tres mosqueteros, “uno para todos y todos para uno”. Tan es así, que a ninguno de los tres nos llaman por el nombre de pila, pues hasta los estudiantes me dicen profesor Fucho.




AGT: Estoy seguro que trabajando como caricaturista te han pasado cosas curiosas, ¿qué es lo más extraño que te pasó?

- JFG: Todo lo que me ha pasado como caricaturista ha sido curioso, como dice un buen amigo “¡qué curia!”; es decir, la curiosidad es un elemento fundamental para la creación humana porque la necesidad de conocimiento es la que da la posibilidad de hacer algo nuevo a partir de un hecho que genere curiosidad, por eso la duda es el primer paso hacia el conocimiento. Ahora bien, en el aspecto anecdótico, la caricatura me ha permitido vivir momentos cruciales en la vida, entre los que más recuerdo están las veces que los profesores de bachillerato me expulsaban del salón porque cuando entraban veían sus figuras graciosas en el pizarrón; cuando siendo bibliotecario, un maestro del periodismo llamado Ángel Ramón Medina valoró tanto mi estilo que me propuso ilustrar sus reportajes con mis caricaturas para que se publicaran en un periódico reconocido; cuando una pasante de periodismo llamada Ana Teresa Flores me llamaba para verme con un sospechoso interés que luego se convirtió en amor en la redacción de ese periódico con la excusa de hacer una caricatura o ubicarle una foto para sus trabajos; cuando hice un calendario del mes de febrero de 1994 con una caricatura sin conocer aún a Rafael Simón, mi primer hijo, para ir marcando hasta el día 8 en que escuché su primer grito; cuando vi sobre la pared inmaculadamente pintada en el cuarto de José Rafael, mi segundo hijo, las rayas de un lápiz convertidas en una imagen humana.  

Foto: Abdel González

AGT: ¿Te gustan más los libros o los cómics? ¿Cuál libro y cómic te ha marcado?

-  JFG:  La literatura, los libros, ha sido otra pasión. En mis años de juventud en la sierra fundé un periódico estudiantil en el liceo Ángel Miguel Queremel, una casa de la cultura en La Cruz de Taratara y allí organicé una modesta pero buena biblioteca y dirigí un periódico comunitario durante cinco años, luego trabajé como bibliotecario en la biblioteca pública José David Curiel, de Coro; he sido cronista oficial del municipio Sucre, he obtenido premios en concursos literarios regionales y una Bienal literaria nacional. Siendo adolescente se produce el llamado “boom” de la literatura latinoamericana, donde tuvo impacto decisivo el realismo mágico de Gabriel García Márquez, de manera que obras de su narrativa como “Cien años de soledad” y periodística como “Textos costeños”, “Crónicas y reportajes” tuvieron gran influencia en mi preferencia literaria. Igualmente, Rómulo Gallegos, Juan Rulfo, Mario Benedetti, Juan Carlos Onetti; pero también autores de consagración universal para ese momento, como Walt Whitman, Marcel Proust, y muchos otros. En cuanto a los comics, viví la niñez y la juventud viendo personajes que impactaron en la formación de valores en la época, por eso mi interés por ellos ha sido tal que he dedicado buena parte de mi formación profesional a investigarlos de manera científica, lo cual está plasmado en un libro que considero un aporte científico para su interpretación.

AGT: ¿Dónde se ve José “Fucho” Gutierrez en cinco años?

-JFG: Entre mi familia, venerando a mi madre, amando a mis hijos y a mi esposa, jugando con mis nietos, compartiendo con mis hermanos y sobrinos. Para eso es lo que más ruego a Dios que me permita vivir.

AGT: Ganó el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2013 con el libro “LA INTERPRETACIÓN DEL COMIC EN LA FORMACIÓN DE COMUNICADORES SOCIALES” . ¿Cuánto tiempo dedicó a esta obra y  cuál fue el apoyo recibido para su culminación?

- JFG: Esta obra es el resultado de mi vocación artística y periodística de toda la vida conjugada con mi dedicación pedagógica de la etapa como docente universitario, impulsada con el interés fundamental de contribuir a valorar el arte del comic con todas las implicaciones culturales, sociales, políticas e ideológicas que conlleva más allá de la imagen y su carácter de entretenimiento. Lleva dos ediciones, la primera en España y la segunda en Venezuela, por tanto, el apoyo editorial ha sido importante, tanto privado en Europa como oficial en Venezuela gracias al presidente Nicolás Maduro y al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información. Pero, debo destacar el apoyo decisivo del Dr.C. Elmys Escribano Hervis, vicerrector de Investigaciones, Postgrados y Relaciones Internacionales de la Universidad Pedagógica de Matanzas, Cuba, quien me acompañó con su admirable capacidad ductora en el último recorrido investigativo hasta culminarla.

AGT: ¿Qué consejos darías a los artistas que recién se inician en el mundo del cómic?

- JFG:  Que sean ellos mismos, que los demás puestos ya están ocupados, como decía Oscar Wilde. Que se decidan a creer en ellos, a crear por ellos, creyendo en los demás.

Foto: José Gutiérrez


AGT: Ñapa ¿Cómo es tu lugar de trabajo?


- JFG:     Interesante, impredecible y especial.

AGT: Para terminar le cedo este espacio para que saludes a quien quieras… y             para que les dediques una palabras a nuestros lectores.


- JFG: Bueno, en primer lugar debo expresar un respetuoso saludo para quienes hoy hayan mostrado interés en conocer un poco acerca de alguien sin más méritos que existir en un tiempo y un espacio determinado para aportar lo que ha podido en el campo de los sueños, de la belleza, de la comunicación y la palabra. Luego, mis más altos sentimientos de estima a quienes han sido consecuentes con su amistad honesta, solidaria y desprendida. Y, finalmente, mi gratitud por el apoyo estimulante hacia esta forma de vida que espero se prolongue por mucho tiempo. 

Al pelo pelín.

Abdel González Trompiz 
CNP: 21.559

domingo, 8 de mayo de 2016

UNA CRUZ DE MAYO PA' QUERERNOS


 Una Cruz de Mayo pa’ querernos en Punta Cardón, la cruz que cantaban Julio Medina, Yoyo Galícia, Abundio López, Porfirio Velazco, Moroco y toda su descendencia, Luz de Calles y nuestra Margarita Medina; y que ahora canta Acanda con todo el pueblo.

Esa cruz que se internó en la nueva generación y que los identifica, que une, que los hace sentir hermanados y que  anima a no desaparecer en el olvido; cruz rebelde de nuestros ancestros que se revela ante la imposición de otras culturas extranjeras.

Marketing que solo deja vacío, frialdad, borran mentes y pierden al ser que creció jugando metras, perinola, gurrufío y volantin; hacen que se pierda la tradición de contar la historia de sus familias, de su gente.

Punta Cardón esta armada y batallando día a día para resistir y defender su herencia, por su pesca y sobre todo por el amor de un pueblo.

Cada 3 de Mayo los hijos de este pueblo se reúnen en un velorio de cruz en cualquier casa, en un cují, en la plaza no hace falta algo techado para la ocasión, le cantan a su cruz, comparten los debudeques, el cocuy, la guarapita, y un sabroso sancocho de patas de chivo.  


 ¡Que bello altar tienes Santísima Cruz de Mayo!
Foto: Alberto Medina


Foto: Abdel González Trompiz

Foto: Abdel González Trompiz

Foto: Abdel González Trompiz

Foto: Abdel González Trompiz




Abúndio López y Julio Medina,fieles a la Cruz de Mayo
Foto: Abdel González Trompiz


Pedro Amaya -Decimísta- Hacedor de juguetes de Madera - Cantador a la Cruz de Mayo
Foto: Abdel González Trompiz





Foto: Abdel González Trompiz



Foto: Abdel González Trompiz


Foto: Abdel González Trompiz


Foto: Alberto Medina

Foto: Alberto Medina
Foto: Alberto Medina

MIGUEL AREND, TACUATO Y EL ARTE EN CUERO

Miguel Arend Delgado es artesano proveniente del municipio Carirubana, específicamente de Tacuato;  se inició en el arte porque la heredó de su  familia.  
Se especializó en la técnica del cuero de chivo, producto de que su familia criaba animales, por lo que le llamó la atención la variedad de colores de los chivos; él pensó que se podía hacer algo con ellos, por lo que se preparó en el curtido o preparación de piel.



Posteriormente elabora piezas artesanales tales como llaveros, monederos, estuches para cerveza y hasta cuadros; actividad que realizó por iniciativa propia y los consejos del artesano Jorge Manaure.


Van 33 años en la actividad en los que ha participado en eventos nacionales, regionales y locales con la elaboración de placas y pergaminos de cuero de chivos las cuales han sido entregadas a diferentes personalidades del ámbito cultural, político y visitantes de otros países que se han dado un gusto de visitar a la península.

Para Miguel, la artesanía en cuero es algo muy importante en su vida, aunque estuvo algunos años sin trabajarla, esos años fueron de total vacío para su alma, familia y entorno; considera que la artesanía es una forma de vida, por lo que para ser artesano hay que quererlo, cada vez que crea algo se llena más y se fructifican sus días .




Su gran preocupación ha sido la enseñanza, por lo que ha formado un grupo de jóvenes de los cuales algunos se han mantenido en el tiempo; asegura que el arte es de gran importancia para la educación integral de la juventud de relevo ya que la pérdida de valores y la transculturización han hecho que se pierda parte de la identidad de los venezolanos “una sociedad que no tenga memoria, que no aprecie su legado cultural jamás aprenderá a querer a su país”.

Cuando se trabaja la artesanía siempre se está sonriendo en el corazón, pues realizar un sueño genera alegría, “el artesano vive pensando” de qué manera hacer cosas nuevas con mayor carga cultural.




Sus grandes amores son su hijo, su hermosa mujer y sus padres, sentimientos que lo mantienen firme en los valores de familia.

Manuel hace un llamado a los artesanos para que se sientan orgullosos de lo que hacen, y que difundan esa creación en cada rincón de país con amor ya que ese es el aporte a la sociedad, la huella de que pasaron por este mundo. 






IRMA UNA MUÑEQUERA DE AMOR

Al llegar al pueblo de Punta Cardón, una querencia abierta al mundo entero ubicado en la Península de Paraguaná; justamente en la barbilla del mapa del estado Falcón  y quiera sentir ternura, amor, solidaridad o quiera saborear un buen dulce o comida;  pregunte por Irma Trompiz de González.
Irma o como le dicen sus hijos “Ima”, a sus 72 años conserva la alegría de la vida; una vida iniciada en Píritu Falcón  un 23 de septiembre de 1943; hija de Juan Anacleto Trompiz y María Elodia Reyes Campoy, él paraguanero y ella tocopereña; esos mismos que le regalaron 6 hermanos de sangre y vivencias.
Casada con Abdías González Cevallos, un puntacardonense  de familia de pescadores con el cual procreó 7 hijos a los que les heredó la sabiduría y el amor de familia.
Irma es el amor y la sencillez del ser humano
Una mujer creadora que se pierde entre retazos y pespuntadas dándole vida a sus muñecas de trapo, sus hijas,  a las que le entrega el alma toda cuidando cada detalle del cuerpo y minuciosamente sus vestidos; así como si fueran para sus hijas, nietas, ahijadas y otras que ama. Ella deja por  último sus rostros, pues es ahí donde termina de entregar el amor para que cada sonrisa refleje la  cosas hermosa de esta vida buena, del querer seguir dejando lluvias de retazos alegres y multicolores; que al terminar cada muñeca las abraza cual niño recién nacido y las arrulla con la experiencia de cargar  a muchos niños de la población.

Irma no solo hace muñecas de trapo para regalar; ella las celebra con las herencia gastronómicas piriteñas y aprendidas en Paraguaná; un “Bollo” de maíz en concha, fororo, debudeques y mazamorras de maíz. Esas manos moldeadoras de vida le dan un impulso a la alegría y mantienen en el tiempo una tradición cargada de valores familiares para engrandecer el amor a lo nuestro.



                           

Aquiles Nazoa y su muñeca





El " Bollo" de maíz en concha


Masamorra de maíz jojoto